Reseña de culto: Dororo (anime de 1969) - Generación Geek

Novedades

Banner

martes, 4 de junio de 2019

Reseña de culto: Dororo (anime de 1969)

El nombre de Dororo ha hecho bastante ruido en los últimos meses con el espectacular anime que estrenó TV Tokio en enero de este año, lo cual fue una sorpresa bastante agradable, debido a que Dororo es una adaptación del manga del mismo nombre, de “El Dios del Manga” Osamu Tezuka, este manga que fue editado en 1967, fue adaptado al anime en 1969. En esta ocasión hablaremos de esta primera adaptación de esta gran obra, la cual tiene una duración de 26 episodios.



En 1968 se estreno una piloto a color de 13 minutos donde muestran desde el nacimiento de Hyakkimaru hasta su posterior encuentro con Dororo, Fuji TV estaba interesada en el proyecto pero debido al bajo presupuesto que había el anime fue forzado a ser en blanco y negro, lo cual de cierta forma ayudó mucho al dar un toque más tétrico a la serie, haciendo que los monstruos se vieran más amenazantes.

La historia de Dororo comienza con Daigo Kagemitsu, un antiguo soldado de la Era de las Guerras Civiles, quien en el Templo del Dragón de la Nube realiza un pacto con 48 demonios para tener el control de Japón, pero al ser un pacto algo debe dar a cambio, y como Daigo es un hombre ambicioso y sin escrúpulos, ofreció a su hijo que estaba por nacer (este hombre si no es el padre del año pega en el palo). Llegada la hora del nacimiento de este pobre bebe, su padre ve como los demonios pidieron su parte del pacto, el bebe nació sin 48 partes de su cuerpo, ante la aberrante imagen, Daigo decide que el infante sea abandonado a su suerte en una canasta enviada río abajo.

Varios años más tarde en un campo de batalla desolado, un joven (Hyakkimaru) se encuentra con varios soldados que lo atacan, al defenderse convierte sus brazos en espadas y mata a todos los soldados. Mientras tanto en una aldea, un joven ladrón (Dororo) intenta robar unas espadas de un vendedor de armas pero falla, en medio de su escape se encuentra a un anciano monje moribundo quien pide por algo de comida, ante las burlas de Dororo, este consigue algo de comida para él pero cuando regresa, él ya había muerto. Más tarde le roba algo de comida a una banda de ladrones quienes lo lastiman y antes de que sea asesinado, Hyakkimaru interviene alertado por la presencia de un demonio y lo mata salvando a Dororo, ante esto, el pequeño ladrón decide seguirlo pero Hyakkimaru se niega enseñándole sus ojos falsos, siendo el comienzo de un largo viaje para estas dos almas solitarias, en especial de Hyakkimaru quien busca a los 48 demonios que poseen las partes que faltan de su cuerpo.



¿Es Dororo una serie que vale la pena ver?

Por supuesto que sí, siendo una obra de Osamu Tezuka, puedes esperar una obra que te mantendrá pegado a la pantalla, en especial por el contraste que se crea entre el diseño de los personajes, que es del estilo por excelencia de Tezuka con una historia más oscura y sangrienta. Dororo es un caso bien interesante, siendo que muchas de las obras más conocidas de Tezuka iban dirigidas a un público más familiar, en algún momento de su carrera fue incursionando en tramas más serias o donde se mostraban facetas más negativas de las personas, como en el caso de Black Jack y de la serie que nos convoca el día de hoy.

Como el manga fue cancelado, varios capítulos del anime sirvieron de relleno donde Hyakkimaru se enfrenta con distintos monstruos. Como otra consecuencia de la cancelación del manga, Tezuka no pudo enfocarse en la historia de Dororo lo cual era la idea original, sumado a que la trama de Hyakkimaru era el punto central de la historia hasta entonces. Por esta razón,los espectadores empezaron a considerar a Hyakkimaru como el personaje principal de la serie. A partir del capítulo 14, la serie fue renombrada como Dororo to Hyakkimaru (“Dororo y Hyakkimaru”).



Si en estos momentos estás viendo el remake que salió este año, no sería mal momento para que le des una repasada a la versión original del anime, el cual es impresionante, oscuro y violento, el hecho de que este en blanco y negro aporta tanto a este detalle en particular. Háganlo, porque realmente quedarán fascinados.


Escrito por Sorlac