The Irishman: Los años no importan cuando hay calidad - Generación Geek

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martes, 14 de enero de 2020

The Irishman: Los años no importan cuando hay calidad





Cuando se anunció la realización de esta película con la participación de Martin Scorcesse, Al Pacino, Robert de Niro y Joe Pesci internet explotó: las expectativas que generó la convergencia de estos monstruos del séptimo arte hacía que The Irishman fuera uno de los estrenos más esperados del año.

Más allá de la cautela usual que muestro frente a este tipo de anuncios, también había elementos a considerar para moderar las expectativas: en primer lugar el hecho de que un buen elenco y un buen director no necesariamente garantizan el éxito de una producción; segundo, esta es una apuesta de Netflix quien trata de fortalecer su parrilla ante la arremetida de nuevas plataformas de streaming. En esta pasada le doy crédito a Netflix por lograr convencer a un director sumamente ortodoxo como Scorcese de guiar este proyecto; y como último elemento, sacar del retiro a Joe Pesci, el cual llevaba 20 años sin actuar, lo cual no deja de ser menor. Todas las dudas que podía surgir son disipadas desde el primer minuto de la película.



The irishman esta basada en el libro “I Heard you Paint houses” de Charles Brandt, el cual narra la historia de Frank Sheeran (Robert de Niro), un ex militar estadounidense de origen irlandés, el cual, de la mano de Russel Buffalino (Joe Pesci), realiza trabajos para el crimen organizado, normalmente asesinatos, y este involucramiento en el mundo criminal lo conduce a Jimmy Hoffa (Al Pacino) líder de la Hermandad Internacional de Camioneros, el sindicato más grande de Estados Unidos, lo cual lo convertía a Hoffa en uno de los personajes mas influyentes de la década de los 50 y 60 en Estados Unidos. Frank y Jimmy entablan una amistad mientras trabajan juntos en el sindicato en cuestión.

La película es impecable desde muchos aspectos: las actuaciones son de la calidad de la que uno puede esperar de Pacino y De Niro, y a Joe Pesci no se le nota en lo más mínimo los años retirado de la actuación, como también los aspectos técnicos son destacados. Personalmente, creo que el rejuvenecimiento digital es una técnica que ha sido empleada de manera correcta. Si bien es cierto que uno nota que no pueden arreglar ciertas cosas, en verdad no es algo que perturbe el disfrute de la película.



El aspecto que más destaco de esta película es el giro que toma la misma: esta es narrada mediante flashbacks del protagonista, mostrando la vida que tiene como miembro de la mafia, y uno podría suponer que es un homenaje a las grandes obras de este género. Sin embargo, casi al final de la película, esta adquiere un tono más existencialista, viendo como sus pares miembros del crimen organizado se vuelven viejos, y todo el poder que alguna vez ostentaron languidece ante el inexorable paso del tiempo, y por eso el detalle del método narrativo de la película adquiere una importancia brutal, ya que narra su historia desde cuando fue poderoso e influyente a ser un anciano decrépito abandonado en el asilo, porque otro aspecto que cobra real importancia es el distanciamiento que tiene con la familia. Antes esa distancia estaba solapada por la gente que se le acercaba en sus años de gloria, pero al perder preponderancia esa gente la abandona, y cuando se dio cuenta de que la familia era el vínculo que se debía sostener, era demasiado tarde.

En síntesis es una película que vale la pena ver. Las tres horas y media que dura la filmación no se notan por el estilo ágil de la narrativa que tiene y los diálogos son bastante envolventes. Creo que en esta pasada Netflix se anotó un poroto en la contienda por la hegemonía en las plataformas de streaming.



Escrito por Miguel