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lunes, 9 de marzo de 2020

El opinólogo geek: El problema con los remakes de videojuegos clásicos


La semana pasada, tras llevar semanas con YouTube recomendándome videos relacionados, decidí comprar Black Mesa. Para los que no lo conozcan, se trata de un remake de Half-Life, que se estrenó en 1998, y ha cosechado millones de seguidores desde entonces. En 22 años, han salido 2 juegos principales, y cada uno de ellos con dos expansiones. También tenemos Portal y su secuela, que se supone que son spin-offs, pero todavía no estamos seguros de que realmente ocurran en el mismo universo.

Más allá de las bromas relacionadas con el número 3, no podemos negar el gran legado de esta saga, y sus múltiples avances tecnológicos. Ahora, con el lanzamiento de la intercuela que protagonizará Alyx Vance, y el lanzamiento de la versión 1.0 de Black Mesa, no podemos negar que hay una gran cantidad de nostalgia por ciertos títulos clásicos en la industria moderna, la cual ha tenido varios exponentes.


Quizás el mejor ejemplo sea Resident Evil 2, cuya nueva versión recibió excelentes y, dicho sea de paso, merecidas críticas. Esto inspiró a Capcom a incluir una nueva versión de Resident Evil 3: Nemesis en lo que antes conocíamos como Project: REsistance, que sería solo multijugador. Ahora resulta que Resistance es el multijugador de RE3, pero a mí no me quitan el pensamiento de que la campaña para un jugador se concibió cuando la nueva versión RE2 resultó ser un éxito.

Otro juego que será actualizado pronto es Final Fantasy VII, que es considerado por muchos como uno de los mejores títulos de todos los tiempos. Si bien la idea partió de la demo técnica que recreaba el juego para aprovechar el poder de la PlayStation 3 en 2005, debieron pasar 15 años para que esta actualización se lanzara, y se promete que será tan grande que deberá ser lanzada en capítulos. 

También ha habido remakes recientes como The Legend of Zelda: Link's Awakening, Shadow of the Colossus, Ratchet & Clank, y Halo: The Master Chief (lo incluyo aquí porque su estreno en PC fue hace poco). Todos han recibido buenas críticas, pero no me deja de preocupar que los juegos que muchos consideran entre los mejores títulos de los últimos años sean actualizaciones de juegos clásicos.


No digo que rehacer un juego esté mal. Por el contrario, creo que nos permite ver lo mucho que ha avanzado la tecnología desde entonces, y hay juegos que no han envejecido bien. Sin embargo, creo que todos los juegos son un producto de su tiempo, y no siempre traerlos a la actualidad es provechoso.

Tomemos como ejemplo el mismo Resident Evil 2. En su versión original, los limitados ángulos de visión nos obligaban a movernos con cuidado y sin saber qué nos esperaba a la vuelta de la esquina. La versión original del juego debía esto a la limitada memoria de la PlayStation original, obligando a mostrar solo una pequeña parte del escenario en cada momento.

Un juego que es icónico por hacer algo similar es Silent Hill, donde la gran cantidad de niebla presente en la ciudad titular es producto del tiempo de carga de la consola. Esto se volvió una característica distintiva de la serie, y demostró que las limitantes del hardware pueden ser aprovechadas en favor del juego.


Resident Evil 2 recibió elogios por modernizar atractivamente el juego original


Sin embargo, no podemos negar el peso de la nostalgia, que es una droga peligrosa. Si jugamos estos juegos hoy en día, puede que sintamos que son difíciles de controlar, y que no son tan buenos como alguna vez lo parecieron. La sensación de asombro es algo que se pierde muy fácilmente, y quizás aquello nos hace extrañar los tiempos en los que todavía la teníamos.

Podría ser mucho más fácil culpar a la industria del cine de esto, donde muchos de los estrenos importantes son remakes, secuelas, o parte de un universo cinematográfico. También hubo películas que fueron un producto de su tiempo, y que ya no resultan tan impresionantes como antes, y siendo el cine la industria que inspiró a los videojuegos por mucho tiempo, este mal se ha contagiado.

Quizás el problema no es que haya demasiados remakes, sino que se use el gancho de la nostalgia y el argumento de que "la tecnología actual permite que la visión original del juego se haga realidad". Hay veces en las que un remake no resulta, como lo fue Silent Hill: Shattered Memories, que perdía mucha atmósfera y enfatizó demasiado el aspecto psicológico del juego, eliminando casi por completo el combate.

Hay algo importante por considerar, y es la retrocompatibilidad. Para los menos entendidos, esto refiere a cuando una máquina es capaz de reproducir un producto (en este caso, un juego) diseñado para una versión anterior o más antigua del producto. Por ejemplo, los juegos de PS2 podían ser jugados en las primeras versiones de la PS3, ya que dichos modelos (conocidos como FAT) también incluían el hardware de PS2. Sí: había dos consolas dentro de los primeros modelos de PS3.

Con el tiempo y las revisiones de la consola, los juegos de PS2 dejaron de ser compatibles con la PS3, y muchos títulos clásicos se lanzaron como tales, con versiones emuladas (adaptadas) de las consolas antiguas para funcionar en la versión actual de la consola. Claro está que estas versiones eran de pago, por lo que si teníamos el juego original, no servía de nada.

Ahora mismo, la falta de retrocompatibilidad en PS4 (sé que Xbox One la tiene, pero PS4 es la consola dominante ahora mismo en el mercado) y los problemas con ciertos juegos en PC (de los que hablé en un artículo anterior que pueden ver haciendo click aquí) hacen que una nueva versión de ciertos juegos clásicos se vuelva una necesidad. No hay que subestimar esta característica, ya que sirve como una forma de crear fanáticos fieles de la marca, ya que la confianza de los jugadores no es algo a subestimar (pregúntenle a Bethesda).

Microsoft se ha caracterizado por permitir la retrocompatibilidad entre sus consolas



Los recursos que se utilizan en estos remakes son los mismos que los de un juego normal, y a veces quizás hasta mayor, ya que hay más tiempo y testeo involucrados, para así asegurar que el juego esté "a la altura del original". Cuando el juego es lanzado, dicha comparativa es inevitable, y puede terminar en una desmoralización generalizada para el equipo tras este, o incluso generar desconfianza en la marca.

También, sería malo negar que hay un efecto muy positivo con estos títulos, que es el acercar a jugadores nuevos a títulos y franquicias más establecidas, ya que algo que ha mejorado con los años es la accesibilidad de los juegos, haciendo mucho más fácil entender lo que está pasando en pantalla, y estableciendo una conexión significativa entre los movimientos que hacemos con nuestras manos para operar un control/teclado, y lo que nuestro personaje hace en pantalla.

Lo que quiero decir en este artículo es que me parece problemático que se recurra tanto a la nostalgia en la actualidad, ya que siempre hay talento dispuesto a innovar, y no podemos negar que la industria indie (así llamada por su independencia de las grandes distribuidoras) ha sido la responsable de varios avances, especialmente en lo referido a la narrativa. Quizás la falta de retrocompatibilidad tiene la culpa, pero no podemos echarle toda la culpa.

Sí quiero decir que un remake hecho por fans puede ser algo interesante, ya que les puede dar la oportunidad de aprender a utilizar herramientas que después le permitirán crear algo propio. Mirémoslo como cuando alguien aprende a tocar un instrumento musical: nadie parte tocando y componiendo, sino que se aprenden canciones de otros y luego se pasa a la etapa en la que el instrumento se domina lo suficiente como para poder crear algo nuevo.

Un ejemplo es Black Mesa, que mencioné antes, el cual no es un remake 1:1, sino que hay varios cambios a ciertos momentos del juego, buscando crear una interpretación moderna del mismo. Puede que Crowbar Collective, sus desarrolladores, decida lanzarse con un producto original pronto, y sería interesante ver qué sería aquello.





Un remake no es malo ni algo que deba rechazarse inmediatamente, pero sí algo que debe ser visto con cautela y algo de lejanía. La evolución de los videojuegos es inevitable, y es malo tratar de mantener siempre vigente cosas que no deben serlo, y quizás sea mejor que se mantengan como un recuerdo nostálgico que inspiró cosas mejores.



Escrito por IonMario94