El Opinólogo Geek: ¿Vale la pena salvar la E3? - Generación Geek

Novedades

Banner

lunes, 23 de marzo de 2020

El Opinólogo Geek: ¿Vale la pena salvar la E3?




Hace casi un año escribí una columna que planteaba que la E3 sería un evento que no perdería su importancia, ya que era una institución propia dentro de la industria de los videojuegos. Sin embargo, muchas cosas inesperadas han pasado desde entonces, y quizás sea hora de admitir que mi opinión puede haber estado equivocada, y quizás el problema es más grave de lo que parece.

Durante la conferencia del E3 2015, Todd Howard bromeaba que cuando entró a trabajar a Bethesda, lo más parecido a un evento de videojuegos fue un espacio en la Consumer Electronics Show en Las Vegas, donde los videojuegos estaban en una carpa lejos del edificio principal, junto a la pornografía. Esto también fue dicho por Tom Kalinske, ex CEO de Sega, quien indicó que había que atravesar a todos los vendedores de pornografía para ver a los vendedores de videojuegos, y que el hecho de que la carpa se inundara cuando revelaron la Sega Genesis fue la gota que colmó el vaso. Después de este incidente, Sega prometió no volver a la CES.

En 1994, la ISDA (Siglas de Asociación de Software Interactivo Digital) se formó, y reconoció la necesidad de un evento que permitiera a las empresas de videojuegos, plantando la semilla de lo que ahora es la E3, cuya primera versión se celebró en mayo de 1995. Con los años, la ISDA pasó a llamarse ESA (Asociación de Software de Entretenimiento), pero siguieron siendo los organizadores del evento.


La versión 2020 del evento ha sido cancelada a causa de la epidemia del Coronavirus, pero tampoco sería justo negar que esta versión iba a ser bastante pobre. La ESA sufrió no una, sino dos filtraciones en su sitio web, con una de ellas exponiendo un archivo excel con los datos de periodistas y asistentes al evento, abriendo las puertas a que varios de ellos fueran acosados por varios medios.

Después, la versión de la página web del evento de este año se lanzó antes de tiempo y en estado de borrador. Esto abrió la preocupación de muchos, y terminó gatillando dos pérdidas importantes para el evento: Geoff Keighley y iam8bit.

Para los que estén menos informados, Keighley es un periodista especializado en la industria, y es el hombre detrás de The Game Awards, una entrega de premios de la industria que ha crecido progresivamente en reputación, y el E3 Coliseum, una transmisión en vivo donde se entrevistaban a desarrolladores y distribuidores durante los días que duraba el evento. Su negativa a participar en el evento significa la pérdida de la participación de los fanáticos que no pueden asistir físicamente al evento, además de que se reduce la exposición para ciertos títulos.


Por otra parte, iam8bit es un colectivo de producción creativa dedicado a crear exposiciones, muestras artísticas, y productos relacionados al mundo de los videojuegos, la música, y la moda. La pérdida de este equipo significa que el evento no tiene una meta clara, y que muchas cosas deben replantearse de cara al evento, ya que es importante darle un sello característico al mismo.

Anteriormente se había planteado un evento más centrado en los influencers y celebridades, además de los consumidores. Quizás este fue un gran error, ya que expone un grave problema de las redes sociales actuales: los influencers parecen ser el centro del universo, y se olvidan de que son solo un medio de llegar a la gente, en lugar de una meta.

Muchos jugadores se alejan de algunas tendencias de la industria, como pueden serlo la reciente moda de los battle royale, o los juegos para celulares. También, estas modas conllevan que los creadores de contenido relacionado con videojuegos y los streamers se dediquen a este tipo de juegos, alienando a un público que goza de juegos con otra tonalidad y temática. 

Además, surge otro problema, que es el hecho de el público de los streamers e influencers no son fanáticos de los productos que juegan, sino que de la persona que juega. Esto ha traído controversias, ya que algunas de estas personas han sido criticadas por sus dichos, o por la vestimenta que usan (sí, voy a tocar terreno peligroso).

Si bien este último punto da para un artículo propio (sí, hay comunidades que son tóxicas, y personas que atraen más publicidad negativa que positiva, pero no es el tema central), digo lo anterior porque es importante replantear a qué público irá dirigido el E3 en el futuro. Antiguamente este era el único gran evento donde los fanáticos podían saber lo que se venía en el año siguiente en videojuegos, y fue el lugar donde se vieron momentos importantes para la industria, como el anuncio de la primera PlayStation, o el anuncio de juegos como Half-Life o The Division.


Algo que mantengo, y que dije en el artículo del año pasado, es que las filtraciones son un gran problema. Si bien es inevitable en los tiempos que corren, cuando podemos saber lo que pasa al otro lado del mundo en menos de un minuto, las filtraciones hacen que no haya tanta expectación por saber de ciertos títulos, ya que sabemos de su existencia, o detalles de los mismos antes de los anuncios oficiales, y la única novedad termina siendo el trailer que se usa para mostrar el juego.

Si hablamos de filtraciones, no podemos ignorar la que sufrieron los organizadores del evento que mencioné en los primeros párrafos. Dicha falla de seguridad no es menor, ya que exponer a todos los asistentes del evento es peligrosísimo, en especial cuando han habido casos de acoso en la industria, y muchos motivados por razones absurdas.

Por lo mismo, varias empresas han optado por no participar en el E3. Nintendo fueron los primeros, optando en su lugar por los Nintendo Direct, videos que se publican periódicamente para anunciar algunos de los lanzamientos y noticias relevantes de la empresa nipona. Esta estrategia fue controversial en un inicio, pero ha terminado convirtiéndose en algo esperado, y que Sony adoptó tras no asistir a la E3 2019, iniciando los denominados State of Play.



Estas transmisiones no generan el mismo nivel de focalización que el E3, pero siguen siendo importantes a la hora de enterarse de cosas importantes. No olvidemos que el remake de Resident Evil 3: Nemesis fue anunciado en el más reciente State of Play, y que la existencia de Metroid Prime 4 fue revelada en un Nintendo Direct.

También, existen otros eventos como Gamescom, Games Developers Conference, y las franquicias de PAX (Penny Arcade Expo). Estos tres eventos también son importantes, con la Gamescom, que se celebra en Alemania en agosto, es considerada por algunos como el "E3 Europeo", mientras que PAX ha sido elegido por varias empresas para dar anuncios debido a que es un evento de menor envergadura, requiriendo menos gastos en logística, pero que cuentan con alta participación del público.



Es importante recordar que el objetivo inicial de conferencias como estas no eran los consumidores, sino que las tiendas de videojuegos y el retail, ya que estos debían saber qué era lo que se venía y cuando podían venderlo. También existían revistas y algunos medios dedicados que aprovechaban de informar a los seguidores de los anuncios. Con los años, se dejó de requerir a tanto intermediario entre los anuncios y los jugadores, como también se dejó de depender de los medios escritos para informarse, llevando al colapso a varios medios.

Quizás sea hora de replantear la E3, y darse cuenta de que eventos como PAX, o Festigame, para dar un ejemplo local, son formas de llegar a los consumidores directamente. Hoy en día, de la misma forma que la cobertura de prensa de la industria cambió, también ha cambiado como los jugadores adquieren los juegos, con la distribución digital cambiando radicalmente el mercado. Medios como Steam o GOG permiten que los jugadores adquieran los juegos sin salir de casa, y que los desarrolladores puedan recibir un porcentaje mayor del dinero que con una tienda física.
 
De hecho, PAX fue donde se revelaron detalles de Borderlands 3 (sí, soy fanático de esta saga, y puedo darles tantas razones para amarla como armas tiene el juego), que terminó siendo uno de los títulos más exitosos del 2019. También, la PAX East (Boston) iba a ser uno de los eventos más importantes, pero varias empresas decidieron no participar debido al Coronavirus, incluyendo a Sony y Capcom, entre otras.


Por lo mismo, cabe la duda de si es realmente importante todavía el E3. Quiero pensar que siempre será importante, pero no se puede negar lo inevitable: el evento ya es casi irrelevante. Si bien es atractivo que los anuncios de la industria se concentren en un par de días, y que el evento sirva casi como una suerte de tierra santa para los fanáticos de los videojuegos es algo que podría quedar atrás muy pronto, ya que la información no está tan concentrada como antes, y cada día hay más medios dedicados a la industria (Hola, mamá! Estoy escribiendo en un sitio web!), incluso cuando ciertos artículos son exclusivos, o ciertas personas son capaces de enterarse primero de las novedades.

Bajo la misma lógica, es difícil que un solo evento concentre todas las novedades, ya que la población sigue creciendo, y no siempre se dará abasto para que todas las personas que quieren probar un videojuego puedan hacerlo. También, los auditorios que se usan para las conferencias de los expositores tienen una capacidad finita, y por lo mismo se ha vuelto popular el transmitir la conferencia a todo el mundo por internet, acortando, nuevamente, los intermediarios entre las empresas y los jugadores a la hora de las noticias.

Si el E3 desea sobrevivir y mantenerse relevante, es hora de que se vuelva realmente atractivo para las empresas participar en él, aunque no puede hacerlo sin colaboración de las mismas empresas, que deben decir qué haría rentable para ellas ser parte de este evento. También, debe hacerse algo para que los jugadores se sorprendan al ver los anuncios de este evento, y no solo ver confirmado lo que ya sabían. De momento, tendremos que ver como el evento se desangra lentamente si no hace algo y pronto.



Escrito por Mario