Heavy Reseñas: Dexter Ward - III - Generación Geek

Novedades

Banner

jueves, 9 de abril de 2020

Heavy Reseñas: Dexter Ward - III



El 13 de marzo pasado, en Atenas, Grecia, se realizaría el festival Up The Hammers XV, donde además de ser la oportunidad de ver a varias grandes bandas de Heavy Metal, también sería el día que saldrían a la venta discos como By Fire & Brimstone de los chipriotas Solitary Sabred, Dream Quest Ends; de los canadienses Smoulder, March of the Damned; de los griegos Black Sword Thunder Attack y el disco que revisaremos el día de hoy: III de los también griegos Dexter Ward.
 
Lamentablemente el festival no se llevó a cabo debido a la situación del COVID-19 (finalmente el lanzamiento de todos estos discos no se vio afectado), que entre las víctimas que ha cobrado estaba Lou A. Kouvaris (1954-2020), quien fuera el guitarrista en el disco debut de Riot, Rock City de 1977, y quien se habría presentado en la cancelada edición del Up The Hammers con la banda Riot Act.


La banda de Mark Dexter (vocalista) y Manolis Karazeris (guitarrista), formada después que dejarán las filas de los también griegos Battleroar tras 3 discos de buena factura (Battleroar, Age of Chaos y …To Death and Beyond), ha sido una banda que en sus casi 10 años de existencia solo han sacado 2 discos (Neon Lights de 2011 y Rendezvous With Destiny de 2016), 1 EP (Antarctic Dream de 2010) y un single (Stars and Stripes de 2013, el cual incluye un increíble cover del clásico Leather Queen de los norteamericanos Lord), además de un Split con Black Soul Horde en 2015. Eso hasta hace unos meses, cuando el sello No Remorse Records anunciaó la salida de III para marzo de 2020.



III cuenta con 8 temas, los cuales iremos revisando en las siguientes líneas. Siendo honesto, al momento de empezar a escribir esta reseña, mis expectativas eran bastante altas debido a que poco antes de que saliera a la venta el disco, se presentó como adelanto el tema Return of the Blades, y bueno, mis opiniones al respecto vienen a continuación.

Return of the Blades es el tema que abre el disco, sin guardarse nada entra con un riff que golpea de una tus oídos. Es un tema veloz en algunos pasajes recuerda a lo que hicieron en Neon Lights (que de paso les recomiendo escuchar), pero no se queda solo en eso: tiene momentos llenos de garra, donde la voz de Mark Dexter es importante con su tono un poco rasgado.


Soldiers of Light comienza con un aire tranquilo pero un poco inquietante, dando paso a un buen trabajo en las guitarras de Manolis Karazeris y Akis Pastras. Musicalmente, se siente esa vibra que años atrás las grandes bandas de la US Metal desarrollaron con su sonido con guitarras trabajando con riffs con harta melodía y con buenos trabajos en el bajo (donde John Luna Tsimas se maneja muy bien). Es un gran tema que será del gusto de fanáticos de la US Metal en la línea de bandas como Omen, Liege Lord o Sound Barrier.


In the Days of Epic Metal, gran nombre para un tema, me acorde del legendario tema y EP llamado In Days of Heavy Metal, lanzado por los canadienses Breaker en 1984. A pesar de que sus nombres no son iguales, y no duran lo mismo (el tema de los canadienses dura cerca de los 11 minutos y el de los griegos cerca de 7), sí tienen en común ser temas realmente épicos musicalmente. El tema hace honor al nombre: comienza con guitarras acústicas, con un Mark Dexter totalmente inspirado, que por momentos me recuerda un poco a Joacim Cans en temas como The Fallen One del Legacy of Kings.

La entrada de un solo que de manera perfecta da paso a las estrofas del tema, tienen una vibra noventera, en el estilo de bandas como Hammerfall, Twisted Tower Dire, Cauldron Born, Domine, Doomsword, Solemnity y Skullview, bandas que se mantuvieron estoicas frente a las desagradables modas que surgieron en esos años; tiene harta melodía, potencia, con un coro bastante ganchero e inspirado para mantener el puño en alto. Totalmente recomendado para fanáticos de las bandas recién mencionadas.




The Eyes of Merlin comienza con una melodía con harta mística para pasar a un tema con riff con galope sin ser tan veloz, que es característico de este género (gracias a Manowar por legarnos ese sonido triunfante en discos como Into Glory Ride o Hail to England) con un coro de gran calidad. Pero no se confundan: no todo es influencia, ya que Dexter Ward tiene su sonido propio y aquí es donde hacen gala de aquello, en especial en la parte del solo. Uno de los mejores temas del disco por lejos.


Conan the Barbarian es el quinto tema del disco, ¿sabes que es lo mejor de la vida? Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres diría el oriundo de Cimeria, y ¿saben algo?, Conan the Barbarian es un tema que no solo sabe que es lo mejor de la vida, sino que también es un tema aguerrido como aquel que conoce el secreto del acero, con riffs potentes y líneas vocales que entienden como el Heavy Metal y el Sword & Sorcery pueden estar tan relacionados. Además, destacar el trabajo en batería de Stelios Darakis, que es muy preciso en este disco.


The Dragon of the Mist empieza de gran forma, con riffs bastante directos, como si se tratará de una marcha hacia una gran confrontación; tiene ese sello triunfante, en especial con el coro que goza de tener todos los elementos para ser un gran himno de batalla. 



Reign of the White Knight, penúltimo tema del disco, comienza de forma soberbia. Músicalmente se mueve con una vibra más pesada que en los otros temas con riffs filosos, al igual que los solos de guitarra; los tonos de voz más rasgados de Mark Dexter son precisos acá, donde no da descanso en ningún momento.



Para finalizar el disco, el tema escogido es The Demonslayer, una verdadera epopeya metálica. Con un comienzo que roza el Doom Metal de corte más épico, como es el caso de bandas como Candlemass, Capilla Ardiente o Procession, Dexter entra con todo pero con el coro la intensidad empieza a aumentar “Stabber of the sun in the blood-red twilight / Demonslayer, Demonslayer / Scorpion in the kingdom of the blackest night / Killer of the moon in the crimson sunrise / Demonslayer, Demonslayer / Viper in the palace of eternal light” se escucha impresionante.

La letra es sencillamente apoteósica, acompañando de forma perfecta el ambiente oscuro y a la vez fantástico que tiene el tema. Después aparecen momentos donde el tema acelera con riffs que se sienten muy bien en ese momento, y más adelante el solo es el preámbulo para un final victorioso con semejante coro operático “Gloria / In Excelsis Deo”, que es un extracto del tema de navidad Angels We Have Heard On High.



III es un sólido álbum de Heavy Metal, donde los helénicos se tomaron su tiempo para saber bien qué es lo que querían hacer, y quedó claro que lo han hecho muy bien. Además, han superado con creces las expectativas que han habido, no solo al ser un mejor disco que Rendezvous With Destiny (el cual es un discazo), sino que también lograr que después de cuatro años, este disco haga ruido en la escena heavymetalera. Algo que quizás les podría jugar un poco en contra es la espera, aunque Dexter Ward ya lo ha demostrado antes; no importa cuánto tiempo se demoren en sacar un disco, ellos sacarán un gran disco.

También es un disco muy balanceado musicalmente hablando, siendo veloz y pulido, pero también goza de moverse por terrenos más épicos, algo que saben muy bien desde los días en que Karazeris y Dexter estaban en Battleroar, aunque también hay que destacar que hay ciertos momentos en que se pueden apreciar influencias de bandas como Helstar de fines de los 80. Me atrevería a decir que específicamente a los que hicieron los estadounidenses en su grandioso A Distant Thunder de 1988.

Personalmente creo III que es un candidato serio a ser el mejor disco de Heavy Metal del año, aunque el disco de Solitary Sabred (que revisaremos más adelante) no se queda atrás (no incluyo el de Smoulder y el de Black Sword Thunder Attack por ser EPs y no larga duración como estos dos discos), igual que discos que saldrán pronto a la venta como Termination Shock de Traveler y Forever Black de Cirith Ungol (que salen a fines de abril) prometen bastante.


Escrito por Sorlac.