Reseñas de Culto: Tatakae!! Ramenman - Generación Geek

Novedades

Banner

jueves, 30 de abril de 2020

Reseñas de Culto: Tatakae!! Ramenman



Pido disculpas por la ausencia de la semana pasada, por temas personales, de tiempo y un poco de problemas técnicos, la Heavy Reseña no se pudo publicar, pero el otro jueves estará disponible, de esta forma las siguientes se correrán dos semanas como corresponde.

Cuando una obra (llámese libro, serie, película, comic, manga, videojuego, etc.) tiene bastante éxito, un recurso muy usado es el saber explotar el universo de esta, expandiéndolo a través de otros trabajos que desarrollan una historia propia a partir de la obra original. Esto busca muchas veces darle un giro a la obra, desarrollando los acontecimientos de personajes secundarios (quienes generalmente gozan de popularidad ante la fanaticada), y que muchas veces pueden explicar el porqué de sus acciones en la historia original, o también para conocer más sobre su vida, convirtiéndose en el protagonista de esta nueva historia, lo cual se conoce como spin-off.


Pero hacer un spin-off generalmente es una idea arriesgada, ya que hay que considerar diversos factores como: “¿es necesario hacer este spin-off?”. Muchas veces la serie original de una franquicia puede ser muy buena y exitosa, y ahondar en la historia de otro personaje puede ser interesante, pero esto no precisamente quiere decir que al realizarse sea un éxito, y puede terminar siendo un proyecto que pase sin pena ni gloria, o incluso, en algunas ocasiones, puede terminar siendo un proyecto odiado que dañe en algún punto la reputación que puede tener la franquicia.
Otro punto muy importante a considerar es si al realizar un spin-off se está manoseando mucho la obra original. Esto ocurre cuando en un período muy corto de tiempo se estrenan muchos spin-off que están relacionados a una serie, y esto puede producir cansancio en el público.

De esta forma es como comienzo con esta nueva Reseña de Culto del día de hoy,  con un spin-off de Kinnikuman, en este caso Tatakae Ramenman!!. Cuyo manga estuvo en circulación entre 1982 y 1988. En el caso del anime, este solo duró 35 episodios, emitidos entre enero y septiembre de 1988, ya que fue cancelado.


Para hablar de Ramenman, hay que empezar por su origen, tanto en el manga como en el anime Kinnikuman. Siendo un luchador chino con un estilo despiadado, en su primer combate en las Olimpiadas de Superhéroes enfrentó a Brocken Man (un “superhéroe” nazi) y lo convirtió en un plato de fideos y termino comiéndoselo, para mostrarle al mundo que él no tiene piedad contra los débiles. En ese momento, Yudetamago (Takashi Shimada y Yoshimori Nakai, autores del manga), pensaron que sería un personaje de un solo uso, pero no contaron con que gozaría de mucha popularidad entre el público. Después cambió bastante al volverse amigo de Kinnikuman, convirtiéndose en un Seigi Chojin (superhéroe de la justicia) hasta que quedó en estado vegetativo a causa de las lesiones que le produjo Warsman, aunque más tarde volvería como Mongolman gracias a una máscara con propiedades curativas.

Más allá de los estereotipos que presenta su diseño (y generalmente se puede ver en todos los personajes de la serie), Ramenman tiene la gracia de haber sido creado por un fanático, ya que Yudetamago pedía a los fanáticos que enviarán dibujos de personajes para usarlos en la serie. En este caso, fue Tsutomu Komiya quien creó del concepto del personaje.


Tatakae Ramenman!! nos cuenta los inicios del superhéroe chino Ramenman, cuando en su niñez su aldea fue atacada por unos bandidos, y su padre asesinado por estos. Después de estos acontecimientos, Ramenman decide aprender a entrenar el Chojin Kung-Fu de parte de su maestro Chen.

Después de años de entrenamiento y de haber obtenido el pergamino de las 102 técnicas del dragón, decide emprender un viaje a través de China, donde conoce a su alumno, el joven Shumai. En su camino, siendo aun joven e inexperto, cometerá ciertos errores, aprenderá grandiosas técnicas, y se enfrentará a temibles enemigos, además de enfrentar a maestros de las artes marciales que buscan derrotarlo para tener mayor reputación.


¿Vale la pena ver Tatakae Ramenman!!? Ciertamente es una serie entretenida. Si eres fanático de los shonen más clásicos (especialmente Kinnikuman), cumplirá con tus expectativas. No tiene una historia muy compleja ni un desarrollo de personajes tan profundo, en parte se debe a que la serie fuera cancelada cuando llevaba pocos capítulos, lo que no dio espacio para mucho, siendo una serie con mucho potencial.

Aunque Kinnikuman es una serie y un personaje entrañable, y que es muy difícil que te llegue a caer mal, es bueno ver un spin-off de su serie, y eso se agradece, habiendo hartos personajes con potencial de tener buenas historias, Ramenman fue una muy buena opción en su momento (personalmente me hubiera gustado haber visto una de los orígenes de Warsman o de Robin Mask y su camino a la gloria).

Hablando de los puntos en contra por si estás pensando en verla, es que esta serie es derechamente para un nicho. Quizás seas la excepción, y pases de ver una serie como Ore Monogatari (por dar un ejemplo más actual) a ver Tatakae Ramenman!!. Nunca se sabe, pero, siendo realistas, es una serie para puristas de los shonen más que todo.


Lo otro que le juega en contra es que fue cancelada. Siendo un manga que duró varios años, el anime no tuvo el mismo efecto.

Para concluir, Tatakae Ramenman!! es una serie que, a pesar de tener el potencial para haber durado un buen rato como su versión impresa, se terminó perdiendo en el olvido, ¿fue una buena decisión? personalmente creo que no, pero al final del día estas decisiones se toman por una razón. Aun así, si llegas a verla y te gusto, puedes también darle una repasada a Kinnikuman y a Kinnikuman: Kinniku-Sei Ōi Sōdatsuhen, segundo anime de la franquicia de 1991, que narra el último arco del manga (Combate de Supervivencia por el Trono del Planeta Kinniku).

Recuerden cuidarse quedándose en casa, comiendo estofado de carne, y aplicándole un Kinniku Buster al maldito coronavirus.


Escrito por Sorlac