Opinólogo Geek: Silas Warner - El Creador Olvidado - Generación Geek

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viernes, 15 de mayo de 2020

Opinólogo Geek: Silas Warner - El Creador Olvidado




Una de las sagas de videojuegos más icónicas de todos los tiempos es Wolfenstein, que ha continuado sin reinicios por 39 o 19 años, según nuestra opinión. El primer título de la saga se lanzó en 1981, cuando la industria todavía estaba consolidándose, y fue uno de los juegos pioneros del género del sigilo. El juego fue publicado por Muse Software, pero en su mayoría fue hecho por un solo hombre: Silas Warner.

El nombre de Warner es desconocido para muchos, y en gran parte él lo quiso así, pero hablar de él es importante para que no olvidemos de dónde viene una saga de videojuegos que inspiró a un género completo. Los detalles de su vida son escasos, aunque Polygon publicó un artículo detallado sobre él el año pasado, y quiero mencionarlo como una gran fuente para este artículo (pueden leerlo haciendo click aquí), ya que la única opinión aquí es que este hombre merece más reconocimiento, y mi propósito principal es crear una breve biografía.
 
Silas Warner nació en 1949, y vivió en Chicago hasta los 7 años, cuando su madre decidió que ambos debían escapar del padre de Silas, un hombre peligrosamente violento. Ambos debieron vivir en duras condiciones en Indiana, donde el pequeño Silas pasaba mucho tiempo solo, pero aprovechando de aprender de temas que le interesaban, como ciencias e historia.
Durante su educación escolar, Warner fue blanco de matones debido a su peso y altura (llegó a medir más de 2 metros y más de 130 kilos de peso), hasta que se hartó y golpeó a un matón. Uno de sus profesores de su escuela científica le apoyo durante este tiempo. Luego, la madre de Warner sintió que su hijo estaba desperdiciando su increíble inteligencia en programar videojuegos en lugar de trabajar en la academia.

Warner estudió en la Universidad de Indiana, donde destacó entre sus pares por su inteligencia y ritmo de estudio. Durante estos años, también fue locutor de radio y trabajó a medio tiempo como programador informático, creando software de reportes de accidentes para computadores IBM y contribuyendo con un manual de usuario para PLATO, un sistema de instrucción computarizado.


Eventualmente, los trabajos anteriores lo ayudaron a contribuir en la creación de Empire, considerado como uno de los primeros juegos de disparos con multijugador. Luego, creó por su cuenta el shooter Conquest y el multiplayer Air Race, y también fue contratado por Commercial Credit, una compañía de seguros, para crear un juego que servía para entrenar a agentes aseguradores. Además, creó un videojuego llamado Robot Wars, donde él y sus amigos daban instrucciones a robots que luego las ejecutaban en batalla.

Ed Zaron, un evaluador de Commercial Credit, conoció a Warner cuando le mencionó al último que iba a comprar un Apple II, reaccionando con entusiasmo a la noticia. Ambos fundaron Muse Software en 1984, donde desarrollaron todo tipo de programas, pero el mayor éxito de la compañía fueron los videojuegos.

Escape, uno de los primeros juegos de Muse, cuenta con el peso de ser tan exitoso que se dice que impactó la productividad de Apple, además de inspirar a figuras como Richard Garriott, que se haría conocido años después con la saga Ultima. Este éxito, junto al de Tank Wars, creado por Zaron, permitió que la empresa se trasladara a oficinas más grandes, e incluso abrir una tienda de software y hardware.


Tras visitar una tienda con el juego de arcade Robotron 2084, Warner pensó qué más podía hacerse con un juego similar, plantando la semilla de la creación de Castle Wolfenstein, que requirió uso de más equipo que todos los juegos anteriores de la empresa, incluyendo un estudio de grabación. El juego fue el mayor éxito de la compañía, con fanáticos como Sid Wright, y tuvo una secuela 3 años después.


Eventualmente, Muse Software quebró, y un liquidador vendió la marca de Wolfenstein a principios de la década de 1990 a la entonces naciente id Software, quienes ya habían ganado popularidad por su desarrollo de juegos de plataformas en PC, que antes eran considerados como el santo grial de los videojuegos debido a la gran cantidad de recursos necesarios para su ejecución, hasta que John Carmack encontró una forma de disminuir los recursos necesarios para jugar estos juegos fuera de las consolas.

Warner supo de esta compra, y visitó a id Software, durante el desarrollo de Wolfenstein 3D declarando su admiración ante el producto creado, y quedándose con los miembros del equipo hasta altas horas de la noche en una conversación sobre Muse Software

Muse Software colapsó tras perder a su gerente de ventas, y Warner volvió a trabajar como empleado en Microprose, conociendo allí a Sid Meier, quien se convirtió en una suerte de mentor para él. El trabajo de Warner en esta empresa consistió principalmente en convertir juegos para diferentes plataformas, destacando por su rapidez para comprender cada sistema. Sus colegas declararon que Warner se alegraba cuando su trabajo era del gusto de ellos, ya que esa era su meta.

Eventualmente, Warner comenzó a trabajar en Virgin Interactive, donde su principal trabajo consistió en encontrar formas para comprimir video para los juegos lanzados en CD-ROM, y también ayudando a diseñadores y programadores por igual, lo cual era raro en aquellos años. Era frecuente verlo en las oficinas los fines de semana, jugando Railroad Tycoon, programado por Sid Meier.

A mediados de la década, sufrió un derrame, tomó una serie de trabajos como programador, y conoció a su esposa, Kari Ann Owen. Ambos se casaron y vivieron juntos los años siguientes, durante los cuales Warner siguió trabajando hasta 2002, cuando fue despedido a pesar de tener que recibir diálisis debido a una enfermedad renal, además de padecer diabetes debido a su peso. Tras estos eventos, el matrimonio se mudó a Paradise, y a Chico, California.


Owen declaró a Polygon que los años casada con Warner fueron los mejores de su vida, ya que él la motivó a perder peso y a recibir una certificación como instructora de equitación. Sin embargo, ninguno de los dos eran muy organizados con las finanzas, y Warner no recibió dinero por sus propiedades intelectuales que permitiera mitigar sus gastos.

Silas Warner falleció el 26 de febrero de 2004, a la edad de 54 años. Durante su vida, sufrió de problemas renales, diabetes, e hipertensión. Su obituario, escrito por su esposa, todavía puede ser leído entrando aquí. Muchas figuras destacadas de la industria han destacado su personalidad amable, y la gran influencia que tuvo su obra. Pese a esto, Warner nunca recibió el reconocimiento merecido, por lo que esta columna es solo un pequeño intento de evitar que su nombre se pierda en el olvido.


Escrito por Mario.