Heavy Reseñas: Angra - Angels Cry - Generación Geek

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jueves, 10 de septiembre de 2020

Heavy Reseñas: Angra - Angels Cry


Como el próximo 14 de septiembre, Andre Matos (Viper, Angra, Shaman) habría cumplido 49 años, el día de hoy en Heavy Reseñas era necesario hacer un pequeño homenaje a una de las voces más legendarias del Power Metal.

La década de los 90 supuso un cambio muy grande en lo que respecta al género del Power Metal, pasando la antorcha del sonido de la década anterior donde se formaron dos importantes escenas: la estadounidense; conocida como USPM y la europea, ambas con un sonido que las caracterizaba y las diferenciaba. La primera con un sonido que derivó mucho del Heavy Metal más tradicional de esas tierras, con harta potencia y en donde en buena parte, el Thrash Metal ayudó harto (Omen, Jag Panzer, Liege Lord, Sanctuary) y la segunda que tuvo su origen tanto en el Metal más melódico y del Speed Metal (Helloween, Tarot, Loud Crowd, Stranger, Running Wild).


Con esta nueva década, el Power Metal entró a otros terrenos y se popularizó en todo el mundo, en donde este sonido se movió por otros terrenos, donde influencias sinfónicas y progresivas tuvieron mucho protagonismo. Más allá de que esta última ya tenía cierto recorrido, algo que se puede ver en la escena Power Progresiva que se formó en Estados Unidos a mitad de los 80 (Fates Warning, Crimson Glory, Slauter Xstroyes, Heir Apparent). Sudamérica no fue ajeno a este movimiento: estaba Viper en la segunda mitad de los 80, y eso dio a pie en buena parte a la aparición de muchas bandas del estilo en este rincón del globo. Entre estas bandas se encuentra Angra, quien logró plasmar estas influencias (tanto por el lado del Metal Progresivo, como la importancia de la música clásica en su sonido, sin llegar a ser una banda sinfónica) que años después se harían más notorias en otras bandas

La banda oriunda de Sao Paulo se formó en 1991, pero no fue hasta 1992 donde empezaron a dar de que hablar con su grandioso demo Reaching Horizons, pero eso era solo el comienzo de algo más grande. Entre julio y agosto de 1993 la banda se embarca a Hamburgo a grabar su opera prima en los estudios de Kai Hansen, dando como resultado Angels Cry, editado en noviembre de ese mismo año por el sello alemán Rising Sun Productions.


El disco cuenta con 10 temas (nueve temas más una intro) y la formación de ese disco fue con Andre Matos (ex Viper) en las voces, teclados y piano; Ricardo Bittencourt y Kiko Loureiro en guitarras, y Luis Mariutti en el bajo. 

También contó con varios invitados: Kai Hansen y Dirk Schlächter (ambos de Gamma Ray) en guitarras en Never Understand; Sascha Paeth (Heavens Gate) también participo en Never Understand en guitarras, y además acompañó en guitarra acústica en algunos pasajes del disco y se encargo de la programación de los teclados; Alex Holzwarth (ex Rhapsody/Rhapsody of Fire, en ese entonces en Sieges Even) grabo la batería en el disco, contrario a la creencia popular (y al hecho de que aparece en los créditos del disco) de que Ricardo Confessori fue quien grabará en este disco; y Thomas Nack (en ese entonces en Gamma Ray), se encargo de la batería en Wuthering Heights.

Unfinished Allegro, introducción del disco es una adaptación de la Sinfonía Inacabada N°8 de Franz Schubert, una pieza tan clásica y elegante que sirve de forma perfecta para introducir lo que viene.


Un impresionante riff da comienzo a Carry On. El trabajo de Bittencourt y Loureiro es impresionante con un lead para dar paso al bajo de Maruitti y de repente, como un golpe repentino, entra Matos con su voz, con un estilo totalmente reconocible. Con una sección instrumental espectacular, con riffs soberbios, una base rítmica poderosa y los teclados que se escuchan maravillosos, arreglos a cargo de un Andre Matos que entendía muy bien como lograr darle forma a lo que podía hacer con estos arreglos, logrando que los teclados no cayeran en ser un mero acompañante del resto de los instrumentos y ganando el protagonismo necesario para brillar sin opacar al resto, porque lo que logra es potenciar al resto.

En lo que se refiere a Heavy Metal o Metal Tradicional, siempre he sido un convencido de que los teclados no son el mejor compañero a este género, pero en bandas como Angra, donde los teclados son para arreglos y logran aportar, ahí son bienvenidos (en general en el Metal Progresivo o en el Metal Neoclásico se puede entender su incorporación).

Volviendo al tema, este tiene uno de los coros más insignes del género con un Matos que esta en estado de gracia, consideren que tenía 21 años cuando grabó este disco. Después el solo ya es algo demente, con Loureiro y Bittencourt (que estaban en las mismas edades) dejando en claro que no estaban para juegos y demostrando desde un principio ser una de las mejores duplas del género (nada que envidiarle a Hansen y Weikath, o a Olbrich y Siepen). Después del solo, el tema tiene un cambio notable con una sección instrumental que derechamente no esperarías en un tema de este estilo, para volver al puente y al coro, terminando en lo más alto.


La maravillosa introducción con guitarras acústicas son el puntapié inicial para Time, con Matos cantando con tonos muy tranquilos. A pesar de su registro vocal, en momentos así se maneja con mucha facilidad. Después, el tema adquiere mayor potencia, con riffs muy bien trabajados y una batería que sabe marcar bien los tiempos. Alex Holzwarth es un baterista con recorrido y su trabajo aquí está a la altura, considerando que Sieges Even es una banda que se mueve mucho por los terrenos del Metal Progresivo.

Punto aparte para Luis Mariutti, cuyo bajo suena impresionante, personalmente su trabajo en este tema es uno de los puntos más altos del disco, y eso que en los otros temas su labor es excelente.


Angels Cry, tema que da nombre al disco y uno de los mayores clásicos de los cariocas, empieza de forma trepidante, bajando un poco las revoluciones en la sección de la estrofa. Angra sabe muy bien como trabajar las guitarras, ya sea en temas veloces como mid-tempos. Después del coro, el tema acelera para volver a bajar las revoluciones en una sección instrumental cargada de misticismo, la cual poco a poco va adquiriendo mayor intensidad hasta llegar al climax absoluto: una versión de Capricho N°24 de Niccolò Paganini, una versión impresionante, donde la banda demuestra toda su técnica y virtuosismo estando a la altura de las circunstancias.

Después de eso, el tema adquiere la misma intensidad de antes, con la estrofa, el coro y la sección posterior al coro, terminando de forma brillante uno de los mejores temas del disco, y del repertorio de la banda.


Stand Away comienza con un aire muy tranquilo, con un muy buen trabajo en guitarras acústicas, para dar paso al coro, una sección con mayor intensidad donde los arreglos de teclados y los backing vocals de Matos toman harto protagonismo, para después dar paso a pasajes más descansados en un tema que se logra mover por momentos así de forma muy natural. Como dije antes, esta sección es una clase de versatilidad de Matos tanto en la voz como en los arreglos. Ciertamente, un gran tema.


Never Understand tiene una introducción con harta influencia brasileña poco a poco va adquiriendo mayor potencia para pasar a un trabajo en guitarras con riffs que son clásicos en el sonido de la banda, algo que se notaría mucho en su siguiente disco Holy Land de 1996. Después, el tema acelera para bajar un poco la velocidad donde Matos se luce con la sección previa al coro, que suena con bastante serenidad, y hace el cambio a un coro muy potente.

La sección instrumental previa a los solos se mueve con riffs bien tradicionales en lo que respecta a Metal Progresivo, donde el bajo destaca bastante para pasar al solo, que se mueve de forma calmada, para volver al puente y al coro. Pero ese no es el final, porque como dicen "lo mejor viene al final": la sección instrumental que sirve para cerrar el tema es derechamente espectacular, con solos de guitarra de gran factura.


Wuthering Heights, cover del clásico tema de la cantante inglesa Kate Bush, basado en la novela del mismo nombre de la escritora Emily Brontë (1818-1848) que fue publicada en 1847. Es una canción distinta al resto, bastante teatral y trágica, con Matos cantando con tonos bastante altos. Acá las guitarras tienen menos protagonismo (a diferencia de la versión del Reaching Horizons, que es bastante rápida y mas powermetalera). La letra nos cuenta la historia desde la perspectiva de Catherine Earnshaw, más conocida como "Cathy", quien en la novela muere y acecha como un espíritu a su amado Heathcliff para que abra la ventana y la deje entrar, después de varias penurias que sufrió a lo largo de la historia.

Como dato curioso, Kate Bush, compuso este tema después de haber visto una adaptación de Wuthering Heights que la BBC hizo en 1967, y entonces empezó a leer la novela y descubrió que Brontë y ella están de cumpleaños el mismo día (30 de julio).


Streets of Tomorrow, octavo tema del disco, es probablemente el tema más pesado de este trabajo, con un riff poderoso acompañado por una base rítmica donde el bajo tiene harto protagonismo. Este riff varía un poco con la sección de las estrofas, pero cambia en el puente donde los arreglos de teclados y nuevamente el bajo se escuchan soberbios, para llegar a uno de los mejores coros en el catalogo de los brasileños "So, now? Tell me how / to walk the streets of tomorrow / Someday, somehow, then we'll know / How things went wrong / And how? Tell me now / to live in peace now, forever / The moment remains and flows / Don't let it go!".

La sección instrumental y los solos de guitarra son una cátedra de técnica y virtuosismo. Acá todos están en estado de gracia, donde el bajo tiene su mejor momento en todo el disco, el solo a dos guitarras es impresionante para volver a tan excelso coro. Hablo personalmente y carente de total objetividad, pero este es lejos mi tema favorito de Angra.


Evil Warning, comienza con la clásica estrofa "Time to believe in the dream that you've seen / in a world that is broken and mean / One day the sun it will shine for us all / Take the freedom that you have foreseen", introduciendo un tema veloz con maravillosos arreglos de teclados. Holzwarth acá esta sólido, sabe marcar el ritmo y no hacer que la batería suene repetida.

Toda la sección posterior al coro está bien desarrollada, desde repetir el riff inicial a pasar a una sección que sirve para preparar a lo que viene, con un bajo protagonista con gran presencia. Después, el piano aporta mucho como acompañamiento cuando empieza el solo, que va adquiriendo mayor inspiración mientras avanza para terminar en una sección veloz, donde los teclados son majestuosos e introducir a un segundo solo de guitarra de gran calidad, volviendo a la estrofa del comienzo y el coro lo que lleva a un final impresionante.


Lasting Child es el tema final del disco, y está dividido en dos secciones: la primera llamada The Parting Words, con un piano muy solemne, creando la ambientación digna de un réquiem. Acá los protagonistas son el piano y la majestuosa voz de Matos, es un tema con una ambientación muy trágica, que evoca emociones nostálgicas.

Terminada la primera sección exactamente a los 4 minutos, empieza Renaissance, una fantasía instrumental que empieza con guitarras acústicas. Mientras avanza, hace entrada una flauta con una maravillosa melodía, después violines acompañando esta exquisitez auditiva, la cual va "in crescendo" para dar entrada a teclados, piano, bajo y batería, donde la melodía que la flauta comenzó se convirtió en una fanfarría; mágica, sublime, emocional, incluya el adjetivo que quiera, la cual se mantiene hasta el final del tema, cerrando con broche de oro este trabajo.


Angels Cry es un (si es que no es el primero) gran disco de una banda de Power Metal formada en la década de los 90. Con una propuesta fresca que consolidó lo realizado en el demo Reaching Horizons, es un debut impecable, sin puntos bajos, con un nivel de composición espectacular, además del gran trabajo de cada uno de los miembros de la banda en la ejecución de sus instrumentos y, por supuesto, en el trabajo vocal, supo alzarse como un referente de un género que empezó a ganar terreno años después con bandas que gozarían de mucha popularidad. Pero volviendo a Angra, este sería el comienzo de una gran era, que continuaría con otros dos grandiosos discos como lo son Holy Land y Fireworks.

También cabe destacar el hecho de que Kai Hansen vio el potencial en ellos, al trabajar con ellos en su estudio de grabación, y como gente de la talla de Sascha Paeth y Charlie Bauerfiend (más allá de que este último, hoy en día es responsable de las malas mezclas en discos donde ha trabajado con bandas como Helloween, Hammerfall o Blind Guardian, en especial por la presencia de un sonido extremadamente plástico en desmedro del sonido más orgánico que dichas bandas tenían en el pasado) participaran en la producción.

Para terminar, Angels Cry, es un trabajo que debes escuchar si gustas del Power Metal que surgió en la década de los 90, y si eres fan de bandas como Helloween, Blind Guardian y otras del estilo, pero también te recomendaría que escuches a Tarantula, banda formada a mitad de los 80 en Portugal, sus dos primeros discos; Tarantula y Kingdom of Lusitania te van a gustar bastante si la música de Angra es lo tuyo.


Escrito por Sorlac.